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Capítulo 14: Funcionarios, Corrupción y el Amor por Durango

En otra faceta del centro de desarrollo, se tuvo el honor de atender al Ing. Luis Martínez Villicaña, entonces secretario de la Reforma Agraria. El funcionario encomendó una misión peculiar: canalizar semilla de aguacate criollo de la raza mexicana a un centro de investigación en Málaga, España, con personal que supervisó personalmente la adquisición y la meticulosa desinfección del material, realizada con el crucial apoyo de Sanidad Vegetal.

Bajo su atenta mirada, se lograron enviar varias remesas con éxito. El destino, caprichoso como siempre, llevaría después a Martínez Villicaña a la gobernatura de Michoacán, cerrando así un círculo de servicio público que comenzó entre semillas y proyectos de desarrollo.

Para cerrar el capítulo de funcionarios públicos, no puede omitirse la ejecución del Programa de Alianza para el Campo, con créditos del Fondo Monetario Internacional, con el compromiso de hacerlo a largo plazo y promovido durante el gobierno del Lic. Ernesto Zedillo Ponce de León.

En su concepción, era un programa sólido, bien intencionado y que respondía a las necesidades reales del campo. Sin embargo, su complejidad técnica y sus intrincadas reglas de operación resultaron ser un idioma incomprensible para muchos gobernadores y secretarios estatales.

En Morelos, los primeros dos años fueron un notable éxito, un ejemplo de lo que se podía lograr con voluntad y organización. Pero a partir del tercer año, el programa se degeneró en un botín. Funcionarios ávidos, técnicos sin escrúpulos, proveedores oportunistas y organizaciones campesinas —como la UNTA, la CNC y la CCI, entre otras— lo secuestraron. Las sedes de gobierno fueron tomadas por plantones que servían como herramienta de presión para desviar recursos y lograr fines particulares.

Esta distorsión fue, irónicamente, la que años después validaría la política del Lic. López Obrador de canalizar todos los apoyos directamente a los productores, buscando cortar de tajo con los intermediarios corruptos. No obstante, se considera que incluso en este modelo de entrega directa, la corrupción ha encontrado rendijas en programas como las becas para niños, Jóvenes Construyendo el Futuro y Sembrando Vida.