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Capítulo 11: Un Cambio de Era: Salinas y la Desaparición de las Paraestatales

Con el fin del mandato del presidente Miguel de la Madrid y la ascensión de Carlos Salinas de Gortari a la presidencia —y de Antonio Riva Palacio a la gubernatura de Morelos—, llegaron vientos de cambio radical. El periodo del “primo” de López Portillo al frente de CONAFRUT concluyó, y le sucedieron una serie de directores: los ingenieros César Buenrostro, Javier Díaz de la Vega y Francisco Márquez Aguilar (Anexos 8, 9, 10). Bajo su gestión, se fortalecieron los programas de capacitación en instituciones como la Universidad Autónoma de Chapingo, la UAM, la Escuela Superior de La Laguna y la UAEM (Anexos 11, 12), y se donó planta al estado de Guerrero (Anexo 13).

Fue durante esta etapa que, por instrucciones superiores, el tepehuano fue asignado para atender al representante de la SARH (Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos) en Guerrero, quien le encomendó un estudio profundo de la fruticultura en la región. Recorrió la Costa Chica (Ometepec, con su cultivo de piña), Olinalá, Tlapa, Alpoyeca (con su producción de mamey) y la región de Altamirano (con tamarindo y mango). Tras presentar su meticuloso reporte, el representante estatal le ofreció quedarse en Guerrero para desarrollar proyectos, una oferta que el tepehuano declinó con astucia, sospechando que la verdadera intención era usarlo para desplazar al representante de CONAFRUT en el estado.

El México profundo que encontró en esas giras estaba ya plagado de sombras. Su informe incluía la experiencia de productores de Morelos como Esteban Uribe y Leonel Salgado, a quienes se les ofrecieron tierras en Altamirano para cultivar algodón. Los ganaderos de esa región se opusieron, por lo cual la empresa les cedió los terrenos, los cuales sembraron arroz y maíz. Don Esteban, avalado por la protección de una partida militar, logró buenos rendimientos. Don Leonel, en cambio, fue víctima de la delincuencia organizada que ya campaba allí: un domingo, un camión Torton se llevó toda su cosecha de maíz encostalado. El crimen, confirmaban estos hechos, llevaba ya años apoderándose del campo. La política nacional, sin embargo, siguió su curso. El gobierno de Salinas de Gortari inició el desmantelamiento de las paraestatales. Organismos como CONAFRUT, PRONASE, IMECAFE y FERTIMEX fueron desaparecidos y sus bienes, vendidos a amigos del poder en uno de los periodos más opacos de la historia reciente. En un evento oficial en un plantío de zarzamora en Tetela del Volcán, el tepehuano, con una intuición aguda, comentó a Blas: “Ese presidente se le ve la cara de corrupto”. Se negó a acercarse a saludarlo. El tiempo le daría la razón.