Tras la liquidación de CONAFRUT, Blas y su equipo encontraron un nuevo hogar en el gobierno estatal de Morelos, gracias a la gestión de un estimado amigo, José Luis. Se hicieron cargo de la red de viveros en Huajintlán, Tetela del Volcán, Temoac, Huitzilac y Ajuchitlán, productores de plantas frutales, café y especies forestales. Cuando José Luis renunció, Blas fue nombrado director de Desarrollo Frutícola y Forestal (Anexo 14).
Con estas mayores responsabilidades, Blas designó al tepehuano para coordinar las brigadas de prevención y combate de incendios, reforestación y organización comunal en los municipios de Tetela del Volcán, Ocuituco, Tlaquiltenango, Tepoztlán, Tlayacapan y Totolapan.
Buscando aprovechar los programas federales, diseñaron y lograron que se autorizara un Programa de Reforestación Agro-silvícola para el estado, estableciendo plantaciones de aguacate, durazno, chabacano, manzano y moras en la región de los volcanes. El gobierno federal también autorizó la creación de nuevos viveros e invernaderos, lo que incluyó la inusual participación del Ejército, que recibió recursos para construir invernaderos forestales. El general Calderón, al mando de la Zona Militar, fue un gran apoyo para las brigadas contra incendios y la reforestación, hasta que fue relevado por diferencias con el secretario de la Defensa.
Durante esta etapa, la Secretaría estatal fue dirigida por el Lic. Roberto Juárez R., un hombre de honor excepcional, muy apreciado por el gobernador. Su integridad quedó demostrada cuando rechazó y ordenó devolver un sobre con dinero en efectivo que le envió el director del periódico El Universal con motivo de la Navidad, un “gesto” habitual de ese magnate que tenía huertos de cítricos en Oacalco, Yautepec. No todos los episodios fueron tan loables. La esposa del gobernador, al visitar su huerto en Coatlán del Río, montó en cólera al ver que, para nivelar el terreno, se había usado piedra y relleno de atocle. Ordenó, caprichosamente, que se retirara todo y se dejara el suelo como estaba, desoyendo el criterio técnico.
